martes, 24 de mayo de 2011

El síndrome de fin de carrera en Traducción e Interpretación

Los alumnos de 4º de Traducción e Interpretación nos planteamos qué hacer el próximo año, un dilema compartido por la mayoría de los estudiantes que finalizan su carrera universitaria. Contamos con la participación de Luigi, Pablo García, Carlos López y Cristina Lozano, además de Jesús Baigorri.




Enlaces relacionados con el programa:
-IES

Un saludo,

El equipo de Don de Lenguas

3 comentarios:

anaspanisch dijo...

pues, la respuesta es clara: De cabeza a traducir y trabajar :)

Álvaro dijo...

Nada, nada. Por desgracia, en este mundo en el que vivimos tener un máster es requisito indispensable de muchas empresas. Estoy seguro de que se aprende más trabajando, pero a mí al menos me falta ese último paso burocrático antes de lanzarme al mercado laboral con ciertas posibilidades. Una pena, y más viendo los precios...

Yo también seguiré estudiando, aunque en cuestión de uno o dos años contemplo lo de compaginar trabajo y estudios.

Me alegro del cambio de rumbo de Mordis, conductor del programa en esta ocasión. Filología alemana tiene una cosa genial: el alemán. Pero no me parece el plan idóneo para ti, ¡Call of Dutier!

Un saludo.

Ana Cañizares dijo...

Yo voy a dedicar un año a hacer prácticas en el extranjero, pero tengo muy presente el cursar un máster de especialización en uno o dos años y el profundizar en una tercera lengua para incorporarla como lengua de trabajo.

Me parece acertado lo que ha comentado el profesor de que la mejor escuela es la práctica, pues a traducir se aprende traduciendo, pero creo que hay que ir un poco más preparado académicamente antes de lanzarse al mundo laboral, ya tendremos años para trabajar. Por eso considero las prácticas en una empresa como una buena opción para tantear el terreno y seguir descubriendo hacia dónde me quiero dirigir.

Sobre mis compañeros de promoción puedo apuntar que son muchos los que van a ser auxiliares de conversación en el extranjero el próximo curso.